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ALCOHOL EN LA FAMILIA

Publicado por daniel 07/11/2007 04:41 / 2 Comentarios Ver nota completaEnviar nota a un Amigo

Preocupan a papás noches de antro

Rafael Cabrera

MEXICO

Adoptan padres de familia diferentes medidas para proteger a sus hijos de la inseguridad y el consumo del alcohol

 

Es noche de fin de semana y los chavos se alistan para ir al antro. Y mientras la música y los tragos los convocan, también sus padres se preparan... Son la otra cara de la fiesta.

 

La inseguridad y el consumo de alcohol en los antros del DF han obligado a algunos padres a adoptar medidas para proteger a sus hijos, sobre todo a los menores que buscan nuevas diversiones. Esas difíciles decisiones van desde el no rotundo, a dejarlos ir a donde quieran basándose en la confianza o tomar acciones conciliatorias, como organizar fiestas en casa.

 

Y es que dejar salir, o no, a un hijo adolescente por la noche puede ser un dilema --literalmente-- de vida o muerte.

 

Una tragedia

El miedo de los padres a que sus hijos sufran accidentes al salir de fiesta no es una leyenda urbana ni un temor infundado, son casos reales, cada vez más comunes, que les cambian la vida.

 

Fernanda Pérez-Inclán está hospitalizada desde la madrugada del 9 de septiembre, cuando el auto en el que viajaba fue impactado por un presunto conductor alcoholizado, lo que causó la muerte de su hermana y dos amigos.

 

"Nos vemos papá", fue lo último que ella y Ana Cecilia le dijeron a Alejandro Pérez-Inclán cuando se bajaron del auto para ir a una comida y por la noche al Rodeo Santa Fe, en Tlalnepantla.

 

"Todo iba bien, estuvieron ahí y yo estaba tranquilo porque no tomaban y las iba a traer Santiago López, un joven que tenía mi confianza porque no tomaba", recuerda Alejandro.

 

Al salir del rodeo, subieron al auto las hermanas, Santiago, José Antonio Ferrer, Fernanda Buenrostro y dos jóvenes de apellido Prieto, a quienes dejaron en su casa de Lomas de Chapultepec a las 3:55 horas del domingo.

 

"Fueron los últimos minutos, porque al cruzar Paseo de la Reforma fueron impactados por un auto y murieron Ana Cecilia y Santiago. Después en el hospital falleció José Antonio.

 

"Fernanda fue atendida por paramédicos de la Cruz Roja, de milagro sigue viva, porque apenas hace una semana salió de terapia intensiva. Su otra amiga por fortuna salió casi ilesa", cuenta.

 

Ana Cecilia tenía 22 años al morir y estudiaba en la Universidad Iberoamericana junto con Fernanda, quien cumplirá 21 años el próximo 18 de octubre, en una cama de hospital.

 

"El alcohol mata, ojalá lo entiendan los jóvenes y todas las personas, porque esto que nos pasó es injusto. Mis hijas y sus amigos iban bien y por la irresponsabilidad de un hombre de 34 años que iba tomado y manejando a exceso de velocidad, pasó esta tragedia", reprocha Alejandro con la voz serena.

 

Actualmente está abierto el proceso por homicidio contra Sebastián Cirul Licof, empleado de una empresa transnacional y quien conducía un Volvo gris, matrícula 418TNB. Sin embargo, Alejandro sabe que su vida no volverá a ser igual.

 

"Aunque hagan berrinche"

Cristina, de 45 años, Guadalupe, de 42 años y Luis, de 48 años, viven en Bosques de las Lomas y han puesto claras las reglas a sus hijos: no pueden ir a antros hasta cumplir 18 años, no importa que se enojen o traten de chantajearlos.

 

"A nuestros hijos no se les deja ir a antros, pero sí a fiestas y sabemos de quién es la casa, quiénes van, que no haya alcohol y a qué hora terminará, para mayor seguridad", afirma Cristina.

 

El operativo del pasado fin de semana en el Bar Bandasha, donde la Procuraduría local halló a menores bebiendo y consignó a empleados por corromperlos, generó alerta y temor entre los padres.

 

"Mi hija tiene 16 años y con el operativo del fin de semana me queda claro que no le debemos dar permiso para que vaya a antros hasta que cumpla 18 años", asegura temerosa Guadalupe.

 

Luis no confía en los antros ni en sus empleados, pues sabe que para conseguir mesa los jóvenes son obligados a comprar una botella, lo que induce poco a poco al alcoholismo.

 

"Si nada más iban por una copa, ya no importa, porque está el famoso consumo mínimo. A mis hijos no se les deja ir, aunque se enojen o hagan berrinches, lo sentimos mucho, pero hasta que sean mayores de edad", argumenta.

 

Esta regla, dice, le han generado problemas, disgustos y hasta actitudes rebeldes, pero trata de dialogar con sus hijos para mostrarles que beber no sólo es diversión, sino un acto de responsabilidad.

 

Confiar en ellos..

Tener confianza, esa es la regla que Cristina y otros padres tienen con sus hijos cuando van al antro, pues esperan que no se metan en problemas y no se pasen en los tragos.

 

"Uno como padre tiene la culpa, porque a veces les permite que traigan credenciales falsas. Debería existir un sistema para verificar si un niño es menor de edad, como por ejemplo, llamar a su casa,

 

"Hablamos mucho con ellos y les recomendamos que no manejen tomados y lo haga alguien más. Para estar tranquilos a veces los esperamos para ver que llegan bien a la casa", dice Cristina.

 

Aunque ella confía en sus hijos saben que a veces hay personas que causan conflictos en los antros, como la ocasión en que a uno de sus hijos quisieron cobrarle de más en un bar de la zona.

 

"Mi hijo ya era mayor y nunca habíamos tenido problemas, hasta que un día quisieron cargarle de más en la cuenta, él reclamó y las personas de seguridad lo golpearon.

 

"El asunto llegó hasta el Ministerio Público, pero al final llegaron a un acuerdo y todo se resolvió. Con esa experiencia supimos que aunque uno sea responsable, nunca falta alguien quien arruine la noche", lamenta.

 

Ivonne, de 46 años, tiene dos hijas de 17 y 19 años y es difícil convencerlas que no vayan a los antros, pues acusa que la televisión ha inculcado en los jóvenes el elogio a quienes toman y viven en la fiesta.

 

"Lo que ahorita les pasa a los chavos es una necesidad de cosas y situaciones más ostentosas, a veces se reúnen en la casa, ponen música y beben un poco, pero tienen esa necesidad de irse al antro.

 

"Nos da tranquilidad que salen en grupo y se cuidan entre amigos, pero en los antros los dejan entrar sin problemas, las niñas nada más se pintan y se ponen tacón y pasan, y les venden alcohol", dice.

 

Carolina no duda en admitir su culpa si sus hijos van a los antros, pues si deber cuidarlos, pero también sabe que parte de la responsabilidad es de los antros, que les permiten el acceso.

 

"Una de mis hijas ya es mayor pero se ve chica y le tocó la redada en el Bandasha. Dice que había niñas llorando, muy asustadas, y ella olvidó su credencial de elector en el auto.

 

"Como no la dejaban salir y sabe bien inglés, fingió que era extranjera y salió. Ahorita lo vemos ya tranquilas, pero sí se asustó por estar rodeada de policías y que los apuntaban. Eso muestra que no hay un control en las entradas de los antros", cuenta.

 

El temor de los padres no se limita al antro y la barra libre, pues enfrentan un nuevo enemigo: la moda del "precopeo" causada por la apertura tan tarde de la pista de baile.

 

"Los jóvenes se reúnen en una casa y comienzan a beber antes de llegar al antro, es el precopeo, y es que la pista la abren hasta la 1 de la mañana, y lo agarran para no aburrirse.

 

"Luego llegan al antro y les condicionan la mesa a la compra de una botella, los establecimientos fomentan el alcoholismo, no sé si la Profeco o las delegaciones deban regular eso", lamenta Carolina.

 

Maruca, de 48 años, madre de dos jóvenes de años, recomienda a sus hijos siempre salir en grupos y que haya un conductor designado, para evitar accidentes.

 

"Para los papás es una preocupación muy grave lo que pasa, porque a los jóvenes les venden bebidas adulteradas, hay peleas en los antros y ocurren choques, por eso les pedimos que se cuiden", afirma.

 

Alternativas contra el antro

Mediar y conciliar son dos medidas que los padres han adoptado para evitar que sus hijos salgan de antro y que sus amigos se reúnan en la casa y beban de manera controlada.

 

Esta estrategia ha llevado a los padres a organizar fiestas, controlar los horarios de salida con los otros papás y hasta acordar cuánto dinero dar; es la mejor forma, dicen, de dejarlos crecer con cuidado.

 

"Nosotros acordamos con los papás de los amigos de nuestros hijos qué tipo de permisos dar, lo que incluía una hora límite, qué lugares se permitían y cuánto dinero se les daba, para evitar problemas y tener un mejor control, sirvió muchísimo.

 

"Al principio los hijos se enojaban, trataban de engañar para salir y darles más dinero, pero con eso evitamos el cuento de que éramos muy duros y no dábamos permisos, porque todos los amigos estaban en la misma situación", explica Octavio, de 50 años, quien tiene dos hijos adolescentes.

 

Lolis, de 46 años, sabe que su hija de 15 años sufre mucha presión de sus amigas para que vaya a antros y beba, por eso ha buscado dejarla conocer ese mundo, pero desde su hogar.

 

"Para una niña de 15 años, la presión social es mucha para que vayan a los antros. A mi hija no la he dejado ir a los antros y en la casa preferimos hacer reuniones, con poco alcohol, muy controlado, y no muy de madrugada", cuenta.

 

Julián, de 50 años, trata de imponer horarios a sus hijos de 16 y 19 años y llevarlos y recogerlos del antro, además que no los dejan salir sin comer para que los tragos no les "peguen" tanto.

 

"En la casa acostumbramos ir a dejarlos y recogerlos y que no sea después de las 2:30 de la mañana. También tratamos que se vayan después de comer, para que no tomen y les pegue más.

 

"El problema es el precopeo, porque toman mucho y cuando llegan al antro beben más, porque abren muy tarde la pista. Tampoco dejamos que vayan a los afters, para que no terminen mal", dice.

 

José Ramón, de 48 años, no permite a sus hijos de 15 y 17 años ir a los antros, porque aún son menores y no quiere que usen credenciales falsas, pero poco a poco los ha dejado ir a fiestas.

 

"Trato de ir por ellos a los lugares, para verificar que no hayan tomado de más y controlar el horario, porque es diferente que salgan solos con los amigos y sientan que pueden hacer lo que quieran.

 

"Yo aún no les permito ir a los antros, sólo cuando son fiestas organizadas en esos sitios o eventos especiales, porque tampoco podemos prohibirles salir y que conozcan", concluye.

 

Y piden alcoholímetro en Lomas

Los 12 padres de familia entrevistados por REFORMA, en su mayoría vecinos de Bosques de las Lomas y colonias cercanas, pidieron a la Policía capitalina reactivar en la zona los puntos de revisión del alcoholímetro, pues desde hace seis meses que no los ven.

 

"Antes se ponían en Reforma o por Plaza Duraznos, pero ya tiene rato que no se les ve y hacen falta, para que los jóvenes sientan que no deben tomar de más", pidieron Guadalupe y Maruca.

 

FUENTE:
Nacional/Palabra.com/Artículo

http://www.palabra.com/nacional/articulo/374/

747666/default.asp?PlazaConsulta=palabra&DirCobertura=&TipoCob=0

 


Publicado por Fisac 9:06 AM / 2 Comentarios Ver nota completaEnviar nota a un Amigo
Comentarios:
Publicado por Anónimo 26/11/2007 13:52 Ver nota completaEnviar nota a un Amigo
me gustó la idea de ver que no soy la unica mamá que no permite a sus hijos menores, la salida a antros...existen opciones...y para los padres a veces es más fácil ceder que convencer...debemos platicar con ellos y ser firmes, pronto lo entenderán y también estarán agradecidos.
Publicado por Anónimo 27/04/2009 18:18 Ver nota completaEnviar nota a un Amigo

Ante todo quiero ser solidario con Alenadro y Celi, el fue mi jefe en la UNAM, es excelnte persona con principos muy claros y firmes, superamos una etapa de trabajo importante para la maxima casa de estudios, hoy por desgracia me entro de su perdida, no he podido localizarlo, ella un gran mujer, les deseo lo mejor.

Atentamente

Roberto Castillo

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