Página de Inicio E-Mail
Contenido sindicado

Buscador:
 
 
 
Usuario: Password:
Recordar Contraseña|Registrarse >>

CONSEJOS DE FAMILIA

Publicado por daniel 04/06/2008 20:13 / 0 Comentarios Ver nota completaEnviar nota a un Amigo

Familia, ¡Pasada de moda?
Educación y Valores


Pbro. Dr. Walter Guillén Soto, Sdb

MEXICO

La relaciones educativas en el nido de la familia

«Familia, te odio»: este grito provocador e insultante de André Gide, que tanto eco tuvo en aquellos años sesenta de vagabundeo hippie y de nuevas olas animó durante unos cuantos años feroces campañas contra la familia. La institución familiar era atacada y vapuleada, desde diversos frentes, acusándosela de prácticamente todos los problemas que enfrentaba la comunidad humana.

 

Hoy difícilmente se encontrará a alguien que suscriba afirmaciones semejantes. Incluso aquellos que manifiestan todavía ciertas actitudes de rechazo frente a las evidentes sombras familiares, abogan porque esta institución recupere el protagonismo y la calidad que ha debido tener siempre.

 

Y es que cada día más la humanidad se Convence de que la familia es la única institución que, por un lado, garantiza el ambiente cálido, dinamizador y estimulante  requerido para que el ser humano crezca y se realice, que es verdadero nido o "cuna de amor y de vida y, porque suministra el suelo nutricio necesario para la formación de los auténticos valores, entre ellos la salud en todas sus acepciones. Escuela básica y taller de arte y ensayo pudieran ser las dos expresiones que mejor definen la verdad de la familia. Ello explica el clamor unánime que hoy se escucha en todas partes: la familia debe  reasumir su papel educativo, con decisión, con entrega, con claridad y con esperanza. Y es que el fracaso de una familia implica el fracaso existencial de algún ser humano; y donde hay un hombre o una mujer fracasados como tales, el destino de la humanidad entera se pone en peligro.

 

Pero aquí se imponen algunas inquietantes preguntas: ¿están nuestros padres y madres preparados para esa tarea? ¿Cómo podrían lograrlo parejas disueltas, hogares desunidos, padres irresponsables, o adictos a las drogas, o sin valores definidos? ¿O padres que creen que se las saben todas, o que pretenden educar a sus hijos como los educaron a ellos, o que descargan toda la responsabilidad en la escuela, padres ausentes, indiferentes o despreocupados...?

 

Entre lo sublime y lo ridículo

 

Porque, una cosa es la familia ideal, la funcional, aquella en la que cada miembro cumple sus roles y los objetivos familiares se realizan, y otra la familia real, la de todos  los días, aquella en la que se viven problemas sociales, sexuales, económicos, de valores, etc., de gravedad más o menos significativa. Si a ver vamos, tenemos que reconocer que la mayoría de las familias que conocemos se parece muy poco a aquella maravillosa familia Ingalls de la casita de la Pradera y sí mucho a la lastimosa familia Simpsons, para citar sólo dos conocidos seriales televisivos.

 

Sin caer en las exageraciones de un D. Cooper, por ejemplo, hay que admitir que en las familias concretas se dan serios problemas de comunicación, de relación, de autoridad, de convivencia, así como graves deficiencias en lo educativo. Las estadísticas están ahí, para demostrarnos que la realidad de familia concreta dista mucho de ser, hoy por hoy, la de "Alicia en el país de las maravillas", con su larga cauda de dolor, desajustes, frustraciones y fracasos. Espiguemos algunos datos, a modo de ejemplo:

 

ð    1 de cada 2 matrimonios en primeras nupcias fracasan

ð    8 de cada 10 esposos fracasados se vuelven a casar y por lo menos

ð    4 de ellos vuelven a fracasa

ð    4 de cada diez niños viven con un solo progenitor.

ð    2 de cada 10 niños no viven con ninguno de sus padres.

ð    3 de cada 4 madres vuelven al trabajo antes de que el bebé cumpla un año.

ð    1 de cada seis familias en circunstancias de divorcio vive pobremente.

ð    3 de cada 10 nacimientos son ilegítimos y 1 de ellos son de padres adolescentes.

ð    8 de cada 10 padres maltratan a sus hijos

 

La primera causa de muerte de niños menores de 5 años es el maltrato.  La segunda causa de muerte de adolescentes es el suicidio, uno de cada 3 adolescentes, ha pensado alguna vez en el suicidio y uno de cada 20 lo ha intentado. En promedio, 32 adolescentes se suicidan diariamente en toda América latina. Las causas más frecuentes son la depresión y el fracaso escolar. El crimen más numeroso sin denunciar son las golpizas a las mujeres. 8 de cada 10 familias tiene por lo menos un hijo fracasado.

 

6 de cada 10 padres tiran la toalla cuando un hijo se les rebela o fracasa.

De cada 10 hijos problematizados en el hogar sólo uno logra superar sus problemas.

En 9 de cada 10 familias existe incomunicación padre- hijo.

1 de cada 4 padres consumen algún tipo de droga (+ alcohol, cigarrillo)

3 de cada 10 alumnos de escuela básica bebieron alcohol a los 13 años.

3 de cada 10 muchachas y 1 de cada 10 muchachossufrieron algún tipo de abuso sexual antes de los 19 años. 1

 

19 de cada 20 familias sufren de uno o varios de los siguientes problemas:

 

8   Frialdad y distancia moral del padre

8   Hostilidad, burlas e incomunicación entre hermanos

8   Machismo del padre e hijos varones

8   Normas rígidas cambiantes e injustas.

8   malos entendidos continuos por mala comunicación

8   Vidas independientes bajo el mismo techo

8   Vicios diversos.

 

Ciertamente existen también las familias funcionales, armónicas, que responden, más o menos adecuadamente, al modelo clásico de familia, pero no creemos que sean mayoría. La realidad nos habla de una seria pérdida del protagonismo familiar que presenta numerosas aristas y facetas:

 

8   Ignorancia e irresponsabilidad educativa de los padres:

8   Padres inmaduros, o con serias fallas de personalidad

8   Padres que no saben ser padres o que abandonan su obligación en manos ajenas.

8   Padres con menos tiempo para educar

8   Padres que renuncian a educar a sus hijos

8   Padres irresponsables, atemorizados o acomplejados

8   Padres sostenidos en falsas concepciones de la educación, en atavismos o prejuicios...

8   Ingerencia mayor y más temprana de factores exógenos en la educación familiar: MCS, ambiente social, etc., todos ellos con su carga de antivalores o pseudovalores e intentos de subvertir la esencia misma de la familia.

 

 

 

 1 People, Padres y Maestros. Annual Survey of High School Achievers

 

Problemas de comunicación padre- hijo y de pareja. Descomposición, inestabilidad y rupturas del necesario triángulo familiar (divorcio, abandono, infidelidad, multiplicidad de grupos familiares). Dispersión del grupo.

 

8   Inconsistencia ética, fuerte incidencia de los factores menos positivos de la cultura actual:

8   consumismo, materialismo, hedonismo, irresponsabilidad, etc.

8   Machismo y seudomatriarcado.

8   Violencia soterrada: sexual, física, psicológica, etc.

8   Destrucción de la autoestima.

8   Aislamiento o enfrentamiento entre la familia y la escuela.

8   Intentos de algunos regímenes políticos por controlar a la familia, incluso despojándola de su derecho a educar libremente a sus propios hijos.

 

 En síntesis, no hay en el mundo otra tarea que presente tan claramente la incoherencia entre el ser' y el deber ser" como ésta de ser padres; y no hay otra en la que se cometan tantos errores, con buena voluntad pero con tremendas consecuencias. Con razón alguien pudo afirmar que los   «hijos son buenos a pesar de los padres».

 

Y no se trata de algo adjetivo o circunstancial sino   de un problema medular que opera como raíz y matriz de casi todos los problemas que afectan hoy a la sociedad y al ser humano. La situación es tan grave y preocupante que ninguna persona o institución responsable puede permanecer indiferente a ella.

 

Y uno tiene derecho a preguntarse: ¿A qué se debe esta situación? ¿Será verdad, como advirtieron algunas voces agoreras, que la familia actual está gravemente enferma?. Personalmente, pienso que no es así. Lo que sucede es, simplemente, que la familia real asume no sólo las crisis esenciales, existenciales y ecológicas por las que todo ser humano pasa sino que, además, debe afrontar las profundas crisis de la confusa y compleja sociedad en la que se encuentra inserta.

 

En busca de un sentido

 

Pero ésa es la familia que tenemos y, por tanto, la que debe asumir el difícil desafío educativo actual; la que, desde su realidad, ambigua y esperanzadora a la vez, debe cumplir la tarea de abrirles a los hijos el camino hacia el futuro, y no a cualquier futuro, sino a un futuro digno de ser humano.

 

Obviamente, para ello toda familia necesita una brújula. Si no lo hace o lo hace con la brújula equivocada, ya conocemos las consecuencias. De ahí el tremendo desafío que deben afrontar no sólo los padres y madres de familia, sino también todos los que nos decimos educadores o dirigentes sociales, eclesiales y políticos: cómo hacer para que la familia real se reencuentre con su misión y su destino, como hacer para que llegue a poseer la brújula conveniente.

 

Esa es la preocupación que ha tenido trabajando a la Fundación Vida y Familia y a la Asociación ‘Familias Mundi" durante todo este año, la que nos congrega en este seminario y la que nos pone en camino hacia nuevos encuentros próximos.

 

Tenemos que sacar, de una vez por todas, a la familia del campo de los discursos y las proclamas románticas para convertirla en el eje real, activo y proactivo, de nuestras preocupaciones sociales, pastorales y educativas.

 

Se trata de encontrar los caminos y medios adecuados para afrontar, juntos, con claridad y valentía, las graves deficiencias educativas de que adolece hoy la familia real. Y hacerlo desde una visión positiva y esperanzada, aprovechando     los grande s valores que todavía perviven en muchas familias:

 

8   solidaridad interna, respeto por los mayores, jerarquía ética básica, tradición positiva, etc.

 

Porque el modelo de familia predominante en la sociedad seguirá evolucionando pero la tarea confiada a ella será siempre la misma. Y mientras los padres no se capaciten adecuadamente para esa tarea, con la orientación y el acompañamiento de todas las instituciones sociales, seguiremos dando palos de ciego y comprometiendo el futuro humano. Sin brújula, la familia y con ella la sociedad entera errarán su vocación y su destino.

 

Hegel definió la familia como «acuerdo del amor y disposición del ánimo a la confianza», porque, de hecho, la familia es una agrupación personal nacida del amor, centro de intimidad y punto de encuentro de afectos personales, indispensable para el desarrollo físico, social y espiritual del hombre equilibrado, aquí cabe su misión de procurar y potencial la salud y cuanto pueda conservarla. En esa dirección tiene que orientarse la brújula.

 

Las razones

 

Si nos ponemos a buscar razones, las encontraremos y muy abundantes, en todos los órdenes: biológico, antropológico, psicológico, social, pastoral y educativo:

 

a)         Biológicamente  el niño nace como ser incompleto; no es capaz de vivir durante años sin la ayuda de un adulto. Su plena capacidad de autonomía sólo la alcanzará después de muchos años de crecimiento y aprendizaje. Necesita desarrollar sus facultades específicamente humanas: inteligencia, voluntad libre, armonía de tendencias y motivaciones... Y esto sólo puede conseguirlo en el seno de ese claustro protector de la familia, en el ‘nido' o "cuna" de la familia. Prueba de ello es que los niños que crecen privados de ambiente familiar, aunque crezcan físicamente, llevarán en su psique las huellas de unas deficiencias, con frecuencia irreparables (síndrome del hospicianismo).

 

b)         Desde la perspectiva  antropológica  no se puede obviar el hecho de que, como decíamos antes, la familia constituye una «unidad de equilibrio humano y social» (F. Pay) y en cuanto tal sigue siendo un lugar insustituible para desarrollar y robustecer la individualidad y la originalidad del ser humano, pese a los acosos, pasados y actuales, de todas las ideologías totalitarias.

 

c)         Psicológicamente el influjo de los padres es capital por varias razones:

 

8   Son las únicas personas que están en contacto con el niño cuando su»concepto de sí» comienza a formarse en un contexto interpersonal.

 

8   Se encuentran asociados a los hijos en un clima afectivo para la satisfacción de todas sus necesidades, especialmente de protección y de seguridad psíquica.

 

8   Su influjo se ejerce sin competencia con otras personas en un campo todavía no estructurado, pero fuertemente impulsado hacia la estructuración.

 

8   Para lograr su equilibrio psicológico, el individuo encuentra en la familia el cauce más adecuado para librarse de las ataduras del egoísmo y aprender las experiencias altruistas del amor que le brindan los miembros familiares. No puede alcanzarse la unidad armónica de la persona, aquí entra la salud en cuanto tal, sin las vivencias de protección, seguridad, aceptación, estima y afecto que, de forma espontánea y natural, ofrece la familia.

 

d)         La Iglesia,  por su parte, pareciera que comienza a entender y aceptar que la pastoral familiar debe ser la primera de todas las pastorales, porque es la que les da consistencia y garantía a todas las demás. Sin el concurso de la familia es inútil pensar en una pastoral catequética, o juvenil, o educativa, o social, o sacramental, o vocacional.., que tenga un mínimo de solidez y eficacia.

 

e)         Podemos aducir también importantes razones de  índole social.  Al fin y al cabo, la actitud del hombre frente a la sociedad depende en gran parte de la experiencia familiar.

 

8   El proceso de socialización en la familia, dada la impronta afectiva que obra sobre sus miembros, es profundo y duradero. Se entiende bien la afirmación del concilio Vaticano II: «La familia es la primera escuela de las virtudes sociales, que todas las sociedades necesitan». Frente al mundo impersonal, alentado por la fuerte presión a que el hombre de nuestro tiempo es sometido por cierta globalización desalmada, por los medios de comunicación social cuando no entienden su responsabilidad y por la constante tentación del consumismo, la familia libera al niño del anonimato y le hace sentirse «él mismo»

 

8   El niño es «alguien» en la consideración de sus seres queridos y no un número abstracto dentro de la masa. Por eso, hoy más que nunca, la familia es la mayor fuerza personalizante contra la generalización y el espíritu rebañego que amenaza al hombre, alentando al niño en su responsabilidad personal y social. Ninguna filosofía de la vida sería buena, ni sería filosofía, si olvidara este principio.

 

f)           La escuela,  en fin, viene aceptando ya que es imposible lograr una educación sólida, integral y estimulante sin el concurso decidido de los padres y madres de familia. En primer lugar porque hoy por hoy la escuela no se entiende ya sólo como una ingeniería de conocimientos sino como una capacitación integral para la vida, en la cual los valores ocupan un lugar fundamental; y en la formación de valores la familia tiene la primera palabra. Se puede retener como principio que las experiencias familiares del niño son los principales determinantes de su personalidad. La vida interior de la familia, de honda interacción, hace que los valores educativos, vividos por los padres, sean fácilmente asimilados por los hijos.

 

Familia y escuela

 

Al hablar del rol educador de la familia, cabe distinguir entre la instrucción o función docente y la educación propiamente dicha. Si en un principio la familia era al mismo tiempo escuela y hogar, la complejidad de las tareas docentes la obligó a delegar sus funciones en personas especializadas para ello. La familia actual, asaltada por mil preocupaciones y acosada por las necesidades, no se encuentra preparada para instruir a sus hijos, aparte de que carece de tiempo y capacitación para ello y no posee en sí misma todos los medios necesarios para realizarla. Requiere de otras instituciones que la ayuden en su tarea, las cuales deben continuar y completar la educación familiar. Pero el modelo y el paradigma de lo que han de hacer estas instituciones es la misma familia. Y su tarea será tanto más eficaz cuanto mejor reproduzcan el clima y las relaciones naturales del ambiente familiar.

 

Por tanto es falso que la familia haya perdido su función pedagógica original; es y seguirá siendo insustituible, sobre todo durante los años de la primera infancia. Ha perdido, por razones valederas, buena parte de la función docente pero su función educativa sigue siendo tan válida hoy como antes. Y debemos subrayar aquí, con rotundidad, que si escuela ha asumido, hoy, ciertas responsabilidades educativas, lo hace no por derecho propio, ni por concesión del Estado, sino por delegación de los padres.

 

Por otra parte, si es cierto que los cambios sociales han conmovido la estructura familiar haciéndola perder muchas de sus funciones; no es menos cierto que también han reforzado otros muchos aspectos de su función educativa. Así, sobre las relaciones de orden jurídico, fundadas en el temor reverencial a los mayores, prevalecen ahora otras relaciones de carácter moral. La autoridad del padre ya no es considerada como un derecho despótico, sino como un medio moral compartido para mejor servir y proteger a la familia. La autoridad ha disminuido, pero han aumentado el afecto y la ternura. La solidaridad entre los parientes se ha debilitado, pero ha aumentado la concentración del afecto entre padres e hijos.

 

Dicho en pocas palabras: la brújula familiar sigue siendo necesaria. A menos que queramos seguir produciendo generaciones de muchachos y muchachas psicológicamente invertebrados, moralmente descerebrados y socialmente ayunos de todo idealismo y compromiso presente o futuro.

 

El desafío

 

Lo dicho no significa negar las tremendas presiones que hoy actúan sobre la familia, impidiéndole o dificultándole su tarea educativa. La pérdida social del sentido de valores, el uso indebido de los medios de comunicación social, el divorcio entre fe y vida, la postmodernidad con su carga de individualismos exasperados, la globalización que cercena las tradiciones más sanas, el divorcio entre hogar y escuela, y la subvaloración misma de la familia como institución, son elementos que están a la vista con su carga de condicionamientos para la familia.

 

Sin embargo, esto no puede justificar una actitud derrotista o permisiva. Porque lo que está en juego es tan serio - la felicidad de los hijos, la salvación de la familia y el destino de la sociedad entera- que, como decíamos, ninguna institución pastoral, social o educativa puede darse el lujo de permanecer al margen. Personalmente considero que debemos hacerlo a partir de unos cuantos postulados fundamentales, que me permito calificar de decálogo básico de la educación familiar:

 

1. La familia es uno de los dos pilares básicos de la sociedad y, por ende, de la educación. El otro es la escuela. Pero sin la familia, la escuela está casi condenada a fracasar, si lo que pretende no es sólo comunicar conocimientos sino sobre todo capacitar para la vida

2.   Los padres son los primeros y principales responsables de la educación de sus hijos en todos los campos y a todos los niveles. El papel del Estado es subsidiario y complementario al de los padres.

3. La educación de los hijos empieza desde el mismo noviazgo, con la preparación de los jóvenes para la futura tarea.

4. La base de una educación familiar es que los padres se consoliden como pareja madura, consciente, responsable, generosa, que se ama y ama a los hijos gratuitamente y sin condiciones.

5. En la educación familiar no caben vacaciones, ni jubilaciones, ni renuncias.

6. Los padres deben mantenerse en permanente aprendizaje; ello exige, humildad, disponibilidad, aceptación del cambio y voluntad de desaprender para poder aprender lo que sea necesario y hacer de la casa familiar un hogar verdadero.

 

7. La educación familiar es permanente: no tiene momentos o días específicos: el padre y la madre educan -o deseducan- con y en todos y cada uno de sus hechos, gestos y palabra.

8. La educación familiar debe ser globalizante, evolutivay recíproca, decimos integral

9. Sin la familia no hay formación en los valores. Lo que no se hace allí no se hace en ninguna otra parte.

10. La familia es el primer fermento de evangelio, célula inicial de la Iglesia.

 

Y, para concluir, no está de más subrayar aquí unos pocos criterios pedagógicos fundamentales que, desde mi experiencia como educador familiar, considero absolutamente necesarios; y que, resultaron ser tomadas en este Seminario como muy importantes, por eso educar al amor, cuidar la salud y la integridad personal aparecerán repetidas veces a lo largo de esta conferencia.

 

a.      Amor incondicional y gratuito: al hijo se lo quiere no porque sea perfecto sino porque es un hijo.

b.      Autoridad, sensata, prudente, racional, amorosa, pero real, porque no hay educación válida que no se apoye en la disciplina.

c.      Paciencia infinita, comprensiva, prudente, como el agricultor una vez que ha sembrado la semilla.

d.      Valores auténticos, sustentados en el ejemplo: no olvidar jamás que los hijos no aprenden lo que escuchan sino lo que viven.

e.      Todo ello conformando un hogar cálido, sereno, equilibrado, acogedor, comprensivo, donde se valore y respete la persona de todos y donde todos se esfuerzan por llevar adelante la vida familiar como un proyecto común y solidario.

 

Y si has hecho todo esto, amigo papá, amiga mamá, entonces sí puedes hablarle a tu hijo o hija de Dios, ayudándolo a descubrir al Dios del Evangelio, y acompañándolo en su camino de fe.  Porque donde no hay familia verdadera tampoco podrá haber jamás una auténtica familia cristiana. En un hogar verdaderamente cristiano, Dios no puede ser sólo una palabra que se pronuncia o una autoridad que se invoca. Tiene que ser, sobre todo, un aroma que se respira, una presencia amorosa, protectora y perdonadora que se siente, un Padre, un Hermano y un Espíritu que se experimentan y se viven.

 

De este modo y en esta perspectiva, amigos y amigas, enfocando el tema que me fue asignado desde una plataforma educativa, estaremos asegurando a las nuevas generaciones las herramientas para construir la civilización del amor.

 

 

FUENTE: 
Unión de padres de familia/congresos

http://www.unpf.org.mx/90congreso/UNPFFamiliaPasadaDeModa.pdf

 

    

 


Publicado por Fisac 9:06 AM / 0 Comentarios Ver nota completaEnviar nota a un Amigo
Comentarios:
Comparte con nosotros tus inquietudes Email

 
 




Siguenos a través de:


 
  Derechos reservados © 2006 Fundación de Investigaciones Sociales, A.C.