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HABLE CON SUS ALUMNOS SOBRE EL ALCOHOL

Publicado por daniel 13/03/2008 06:42 / 0 Comentarios Ver nota completaEnviar nota a un Amigo

La tutoría como propuesta para el desarrollo positivo de los jóvenes

MEXICO

Un gran número de programas preventivos han proliferado en la última década; sin embargo es en años recientes que los estudios empíricos han demostrado la eficacia de los programas de tutoría como una estrategia viable para incrementar los factores protectores y mejorar las vidas de los jóvenes que se encuentran en alto riesgo. Mas aún, las investigaciones han sugerido que la presencia de un adulto significativo ha sido un factor primordial que ha contribuido a promover la resiliencia en ellos, incrementando su asistencia a la escuela y su labor académica, y facilitando el aprendizaje y la práctica de habilidades de vida para la socialización positiva con sus pares así como un cambio positivo en sus actitudes y conductas en relación con el consumo de sustancias adictivas logrando así retardar o prevenir el inicio del consumo.

La etapa de la adolescencia es una época particularmente determinante en el desarrollo del joven. Como bien sabemos, cada niño se desarrolla y madura tanto física como emocionalmente a un ritmo diferente, lo que genera en muchos de ellos un gran conflicto e inseguridad. Por otro lado, la influencia de los pares se ve fortalecida sobre todo al paso de la primaria a la secundaria, ya que la escuela por sí misma resulta un ambiente amenazador y confuso, pues los alumnos cuentan con varios profesores al día, sin tener la oportunidad de relacionarse de manera individual con alguno de ellos.

 

Es entonces en esta etapa cuando los padres tendrían que encontrarse muy cerca de sus hijos para guiarlos, educarlos y orientarlos. Sin embargo, en muchas ocasiones resulta lo contrario, ya que la falta de tiempo, la incapacidad, o bien la ausencia de la imagen paterna y/o materna por diversas situaciones, no les permite a muchos jóvenes contar con dicho factor protector en sus vidas.

 

No obstante y a pesar de ello, un gran número de adolescentes que se han encontrado en esa situación de alto riesgo han tenido la oportunidad de contar con el apoyo y guía de un adulto significativo en sus vidas (que para efectos de este artículo, lo nombraremos por igual tutor, mentor y orientador), quien les ha ayudado a sobreponerse en los momentos de crisis; les ha ayudado a mantener su estabilidad emocional y a enfrentarse a los grandes retos en su vida. Es más, en varias ocasiones los adultos que han funcionado como mentores en sus vidas, han logrado construir lazos tan fuertes con los propios familiares de dichos jóvenes, que han terminado por considerarse como un integrante fundamental de la familia sin percibirlos como una competencia para ellos.

 

Es por esto, que si la tutoría resulta ser un método que lleva al compromiso y crecimiento de la vida personal, resulta muy prometedor utilizarla dentro de los programas de prevención de las adicciones y promoción de la salud en los jóvenes. Asimismo, ha demostrado una gran efectividad para la rehabilitación de aquellos que abusan del alcohol y/o hacen uso de sustancias adictivas, o bien para aquellos que ya generaron la enfermedad del alcoholismo y alguna adicción.

La tutoría se ha definido como "una relación entre una persona con mayor experiencia y otra más joven; en donde dicha relación involucra una preocupación mutua, compromiso y confianza". Esta relación es un proceso de dar y recibir, de enseñar y aprender, en donde los resultados benefician tanto al mentor como a su educando.

 

Ronald Miller (1995) describe la tutoría como "el arte del intercambio intergeneracional, en donde un adulto transmite en la vida de un joven la flama de la sabiduría y experiencia".

 

Al hablar de tutoría no nos referimos exclusivamente a las acciones que realiza un individuo, sino más bien a la relación que existe entre dos personas y en donde encontramos las siguientes características: humildad, amabilidad, confianza, integridad, paciencia, empatía, modelamiento, guía, interdependencia, aceptación, respeto, reciprocidad y entusiasmo por el cambio. Dentro de esta relación, no hay cabida para el enjuiciamiento, sarcasmo, imposición de voluntad, etcétera, sino más bien dicha relación permite percibir los errores como oportunidades de aprendizaje en lugar de verlos como obstáculos o fracasos.

 

Para lograr una relación de tutoría que enfatice el respeto y la reciprocidad dentro de un ambiente natural y en donde ambas partes se beneficien de ella, el mentor requiere los siguientes aspectos:

  • Escuchar tanto con el corazón y la mente las preocupaciones del joven, sin juzgarlo o sermonearlo.
  • Identificar los intereses del joven y tomarlos con seriedad.
  • No imponer, pero si evocar y estimular el conocimiento innato del joven.
  • Orientarlo y guiarlo hacia nuevas maneras de pensar.
  • Ser auténticos, sin tratar de impresionar al joven.
  • Reconocer la individualidad de cada joven.
  • No imponer la confianza, sino más bien trabajar para ganarla.
  • Ofrecer apoyo incondicional.
  • Proporcionar tranquilidad.

 

Componentes de un programa de tutoría dentro del ámbito escolar

Planeación del proyecto

  • Formar un equipo de maestros, directores, consejeros educativos, padres de familia, representantes estudiantiles, trabajadores sociales, consejeros en adicciones, etcétera, para que en conjunto efectúen la planeación del programa.
  • Definir los objetivos y el alcance del programa, así como las estrategias a utilizar.
  • Analizar cuántos alumnos y familiares se beneficiarían con un programa preventivo basado en la tutoría.
  • Evaluar qué tan receptivos serían dichos estudiantes y sus familiares al trabajar con tutores.
  • Indagar la labor que se tendría que realizar para aumentar la conciencia comunitaria sobre la necesidad de dicho programa preventivo.
  • Evaluar los costos que se requieren para la realización de dicho programa y de dónde podría obtenerse.

 

Reclutamiento de tutores

Encontrar mentores adecuados requiere una búsqueda minuciosa y persistente. Aquellos adultos que han experimentado por sí mismo batallas personales, y han luchado por combatirlas, son los que pueden transmitir sus propias experiencias y establecer lazos fuertes y constructivos con sus jóvenes educandos.

 

Evaluación de los candidatos Resulta imprescindible seleccionar a los tutores cuidadosamente, para ello se requiere antes que nada tener claro cuáles son las características indispensables para que sirvan de modelo positivo en los jóvenes. Entre ellas encontramos las siguientes:

  • Capacidad para escuchar de manera activa
  • Voluntad para compartir las experiencias propias
  • Capacidad para establecer límites claros
  • Disponibilidad de tiempo
  • Paciencia
  • Sentido del humor
  • Apertura para recibir supervisión
  • Flexibilidad
  • Persistencia
  • Credibilidad
  • Creatividad

 

Entrenamiento de los seleccionados

Entrenar a los tutores cuidadosamente, además de ofrecerles un apoyo y una supervisión constante, es fundamental para alcanzar la efectividad del programa. Por ello, se requiere capacitación en el proceso de desarrollo del adolescente; habilidades de comunicación y escuchar de manera activa; habilidades para solucionar problemas, establecer límites; entender la diversidad cultural, así como comprender el problema del joven dentro de su contexto familiar y social; aprender a interactuar con ellos y establecer objetivos en común.

 

Preparación de los alumnos, maestros y miembros de familia

La orientación y la preparación son indispensables para todos los participantes del programa preventivo, ya que se les proporcionan las habilidades necesarias para llevar a cabo, adecuadamente, la tarea que a cada uno le corresponde. Por otro lado, la preparación les permite tener un lenguaje y objetivos en común que los una y promueva en ellos un compromiso compartido del proyecto. Asimismo, es importante que los alumnos conozcan las responsabilidades y obligaciones que implica contar con un mentor ya que ésta debe ser una relación recíproca en la que ellos tienen una gran participación.

 

Compatibilidad entre los estudiantes con sus tutores

Es importante ser muy cuidadosos al elegir el mentor apropiado para cada alumno, así como en apoyarlos y ayudarlos para trabajar en conjunto. De ahí que sea conveniente cuestionarse lo siguiente:

  • ¿Se sienten a gusto con su edad, género, origen étnico y nivel cultural?
  • ¿Son ser compatibles su temperamento y su personalidad?
  • ¿Comparten intereses en común?
  • ¿Tienen sus vidas algo en común a pesar de la diferencia de edades?
  • ¿Viven lo suficientemente cerca de tal forma que la distancia es un obstáculo para reunirse de manera regular?

 

El tutor puede ser una persona muy especial en la vida del adolescente, ya que dedica su tiempo para escucharlo, retroalimentarlo y apoyarlo en el paso por la adolescencia. Los mentores que nutren, asesoran y estimulan a sus educandos de una manera colaborativa y comprometida, lograrán mantener una relación estrecha con ellos.

 

Como todo en la vida, desarrollar una relación sólida y de confianza entre un adolescente y un adulto requiere tiempo, dedicación y paciencia; sin embargo, si una relación no funciona, sería conveniente hacer los ajustes necesarios y buscar otro mentor para dicho alumno, en lugar de presionar a dos personas a trabajar en conjunto, cuando no lo están logrando.

 

Monitorear la relación y las estrategias utilizadas dentro del programa

Los beneficios que adquieren los alumnos de un programa de tutoría, se encuentran íntimamente relacionados con la consistencia, intensidad y duración de la relación entre mentor-educando. Por ello es necesario tener presente que un programa de tutoría tendrá resultados positivos, en la medida en que las relaciones de sus integrantes lo sean.

 

Evaluación del programa

Desarrollar y mantener un programa de calidad, sobre todo con el componente de tutoría, requiere una infraestructura bien desarrollada, en donde las estrategias a utilizar tendrían que ser creativas y multifacéticas. Para ello es necesario de un equipo dedicado, entrenado para manejar varios elementos del programa, que sirva como modelo para la solución de problemas en todos los niveles. Asimismo, existe el reto para colaborar con otras escuelas o grupos comunitarios. No olvidemos el hecho de que las conclusiones a las que podamos llegar dependerán en gran medida de la información que se reúna.

 

Tengamos muy presente que a pesar de que vivimos en un mundo donde buscamos soluciones rápidas, el cambio de la conducta humana es un proceso que se da de manera gradual. Por otro lado, no olvidemos que entre las características que encontramos en la etapa de la adolescencia figuran la influencia tan grande que tienen sus coetáneos sobre ellos, además de la necesidad tan fuerte de separarse de los adultos. Por ello, es importante no esperar resultados a muy corto plazo para los problemas que enfrentan nuestros jóvenes hoy día y reconocer que para lograr una relación productiva entre mentor-educando, se requiere un tiempo de trabajo aproximado de seis meses.

 

Entre los objetivos que pueden ser alcanzados mediante la implementación de un programa de tutoría dentro del ámbito escolar, encontramos los siguientes:

  • Incrementar las habilidades de los estudiantes para relacionarse con los adultos.
  • Lograr en los alumnos actitudes y conductas sanas en relación con el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas.
  • Mejorar de una manera significativa la asistencia y el desempeño escolar.
  • Aumentar en los estudiantes las habilidades de vida y de solución de problemas.
  • Apoyar a los maestros en la creación y mantenimiento de un ambiente que estimule el crecimiento personal de los alumnos, para prevenir o retardar el inicio del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas.
  • Aumentar la participación positiva de los miembros de familia, al compartir las habilidades y conocimientos de los mentores.
  • Desarrollar una relación de colaboración entre la escuela y la comunidad, que facilite y apoye el proyecto y el desempeño del programa preventivo.

Es así que la eficacia del mentor tiene que ser una estrategia muy útil para reforzar el apoyo social en los individuos, familiares y comunidades. Por consiguiente, podemos considerar la tutoría como una propuesta muy prometedora en el campo de la prevención, la rehabilitación y el desarrollo positivo de los jóvenes.

Firmado: Fanny Feldman

Liberaddictus 60

 

FUENTE
Revista Liberaddictus No. 60

Instituto para el Estudio de las Adicciones/Adicciones, Información, prevención y tratamiento.

http://www.lasdrogas.info/index.php?op=InfoDocumento&idDocumento=99


Publicado por Fisac 9:06 AM / 0 Comentarios Ver nota completaEnviar nota a un Amigo
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